El salón de la Residencia 308, abierto por un muro de cristal a la terraza y a la Bahía de Banderas

Grand Venetian · Residencia 308

Una residencia de tu calibre Puerto Vallarta

Tres recámaras, tres baños
y ni un solo detalle al azar.

Abres la puerta y la casa ya sabía que venías.
El mar enfrente — y todo el tiempo del mundo.

Tarifas preferenciales

Comienza el viaje
Residencia 308Grand Venetian
Frente al marBahía de Banderas
Tres recámarasTres baños completos
TerrazaAbierta a la alberca y la playa
Bienvenida hotelizadaLista antes de que aterrices
ConserjeríaLes Clefs d'Or

La ocasión

Descubre las maravillas de esta residencia privada

La familia entera reunida bajo un mismo techo. Los amigos de siempre, ahora con la playa a unos pasos. El aniversario que esta vez tocaba celebrar en grande. O simplemente ustedes, sin agenda y sin una sola razón para ponerse zapatos.

Reunión en familia

Tres recámaras, tres ritmos distintos y una sola mesa cuando cae la tarde.

Escapada en pareja

La casa entera para dos, y el mar esperando a que decidan salir.

Aniversario & celebración

Brindar con el Pacífico de fondo y la tarde entera por delante.

Descanso a tu ritmo

El horizonte frente a ti, sin nadie que apure el reloj.

El umbral

Hay casas que se abren.
Esta ya estaba lista.

Giras la llave y no encuentras una casa esperando a que la acomodes. La encuentras acomodada. El café es el tuyo. La almohada, la que pediste. La temperatura, la que dijiste. Y sobre la mesa, una tarjeta escrita a mano que enumera, una por una, todas las cosas que nadie te prometió y todas están ahí.

Se aflojan los hombros. Sueltas un aire que llevabas meses guardado sin saberlo.
Y entiendes, sin que nadie lo explique, que alguien se tomó el trabajo de conocerte antes de que llegaras.

No es una casa bien puesta.
Es una casa puesta para ti.

Y todo se sostiene sobre tres pilares.

Lealtad

Un mismo anfitrión de principio a fin que cuida cada detalle para ti.

Confianza

Lo que observas es exactamente lo que recibes. Es nuestra promesa de cuidar tu hogar como el nuestro.

Excelencia

El estándar Les Clefs d'Or. La bienvenida preparada.

La galería

Quédate un poco más.

Cuarenta y cuatro fotografías. Ninguna necesita explicación.
Ábrelas. Míralas en grande. Y después, intenta volver a tu día como si nada hubiera pasado.

Ya las viste.
Ahora imagínate dentro.

Dinos con cuántos vienen y tendremos la casa lista antes de que aterricen.
Sin compromiso, a solo un clic de convertir tu sueño en realidad.

El recorrido

Todo lo que ya está en su sitio.

Del primer café descalzo a la última luz sobre el agua. Recórrela como la vas a vivir: despacio, y notando que cada cosa cae exactamente donde debe caer.

01

El salón

Donde el día se instala sin pedir permiso.

El sofá es hondo y azul, del color exacto del agua que se ve al fondo. El piso está fresco bajo los pies descalzos, el techo sube en ángulo y el salón entero termina en un muro de cristal que da al mar. A las once de la mañana la luz entra de lleno, se queda toda la tarde, y uno deja de buscar razones para levantarse.

  • Muro de cristal
  • Sala de estar
  • El mar de frente
Salón principal con sofá azul y el muro de cristal abierto a la terraza y al mar
Sala de estar con sofá azul, televisión y salida a la terraza
El salón con el gran espejo de pared y la sala azul
02

El comedor

La mesa que reúne a los tuyos.

Una mesa de cristal, sillas de madera oscura y un espejo enorme que devuelve el mar por si alguien quedó de espaldas. Aquí se sirve, se cuenta, se alarga. Alguien recuerda algo que pasó hace veinte años. Alguien se ríe demasiado fuerte. Nadie mira la hora, porque no hay una sola razón para hacerlo.

  • Mesa para la casa entera
  • Sobremesas sin hora
  • La luz de la tarde
Comedor de cristal con sillas de madera y el espejo que devuelve el mar
Salón y comedor integrados, abiertos al horizonte
El salón visto desde el comedor, con la barra al fondo
Terraza privada con camastro y palma, abierta sobre la bahía
03

La terraza

La terraza que da al jardín y al mar.

Un camastro, una palma en maceta y la baranda. Nada más hace falta. Abajo, las albercas serpentean entre palmeras hasta rozar la arena; enfrente, la Bahía de Banderas abierta de par en par. Aquí cabe la mañana entera: el café, los pies descalzos sobre el piso todavía fresco, y el rumor de los que ya bajaron a nadar.

Estás lo bastante arriba para verlo todo, y lo bastante cerca para oírlo.

Rincón de la terraza con sala exterior y macetas
Balcón interior con vista a los jardines y a la torre vecina
Las torres del Grand Venetian, la alberca y la playa
04

La cocina de gas

El corazón que huele a mañana.

Granito frío bajo las manos. Estufa de gas, campana de acero y una barra con banquillos donde siempre termina alguien sentado, copa en mano, estorbando encantadoramente. A las siete alguien baja descalzo a buscar una taza y el olor a café se cuela por el pasillo hasta las recámaras. Y si esta noche prefieren no cocinar, basta un mensaje.

  • Cocina de gas completa
  • Cena del restaurante a un mensaje
  • El café de las siete
Cocina de gas con estufa de acero, campana y barra de granito
Cocina equipada con granito, fregadero y alacenas
La barra de granito de la cocina, con banquillos
Banquillos junto a la barra de granito de la cocina
La Bahía de Banderas, las albercas y la playa desde la terraza
05

La vista

La bahía entera, sin salir de casa.

Las albercas de sombrillas rojas serpenteando entre palmeras. La arena dorada. El Pacífico templado y, al fondo, la sierra recortada sobre el agua. Es la postal completa de Puerto Vallarta, y está del otro lado de tu baranda todos los días, sin que tengas que hacer absolutamente nada para merecerla.

Hay vistas que se visitan. Esta vive contigo.

06

Las recámaras

Tres puertas, tres maneras de despertar.

Tres recámaras, y ninguna se parece a la otra. Por unas entra el mar; por otra, el verde de los jardines. Sábanas frescas, ropa blanca, el ventilador girando despacio en el techo. Y cada una preparada según quién duerme en ella — porque eso lo preguntamos antes de que llegues.

Recámara principal con salida directa a la terraza y vista al mar
La principal · abre directo a la terraza
Recámara principal, con la terraza y la bahía al frente
La principal · despertar con el agua enfrente
Recámara con cabecera de madera, ropa de cama azul y espejo
La azul · cabecera de madera y espejo
Recámara con ropa de cama roja y salida al balcón
La roja · con su propio balcón
La bahía y los jardines vistos desde la recámara roja
La roja · el verde y la bahía desde la ventana

Tres recámaras. Tres maneras distintas de empezar el día.

07

Los baños

Un ritual para recargar energías.

Granito y madera. Dos lavabos de porcelana sobre la piedra, para que nadie tenga que esperar su turno. Regadera de cristal, agua caliente cayendo como lluvia dispersa sobre la nuca, y el vapor empañando el espejo mientras del otro lado amanece sobre la bahía.

  • Tres baños completos
  • Doble lavabo
  • Ropa blanca de hotel
Baño principal con doble lavabo de piedra, tina y regadera de cristal
Doble lavabo sobre barra de granito, con espejo amplio
Baño completo con regadera de cristal y lavabo de piedra
Baño con lavabo de piedra, espejo amplio y ropa blanca
Albercas, arena y la sierra al fondo, desde la baranda
08

La hora dorada

Y entonces, se detiene el mundo para ti.

A las siete el sol incendia el agua, la sierra se recorta en negro contra el cielo y el aire se pone tibio de golpe. Tú estás descalzo en la terraza, con una copa fría en la mano, contemplando la belleza de la naturaleza.

No hay ningún otro lugar del mundo en el que deberías estar ahora mismo.

Ya sabes cómo se siente.
Ven a vivirlo, porque te lo mereces.

Un mensaje, y hoy mismo empezamos a preparar la casa para ustedes, junto con la tarifa preferencial correspondiente. Así de simple.

Vista aérea del Grand Venetian, sus albercas y la playa de Puerto Vallarta

El mundo alrededor

Grand Venetian.
Un resort entero, a tus pies.

Cuando decidas bajar, el día apenas empieza. Jardines que huelen a tierra mojada. Albercas que serpentean hasta rozar la arena. La playa, muy cerca, a muy pocos pasos. Tú solo traes las ganas de disfrutar.

La alberca serpenteante del Grand Venetian, junto a la arena

Las albercas

Agua que serpentea entre palmeras y camastros hasta rozar la arena.

La playa abierta frente al Grand Venetian, con palapas

La playa

Arena dorada, palapas, el Pacífico templado. Se llega descalzo, con la toalla al hombro, sin cruzar una sola calle.

Los jardines tropicales del Grand Venetian

Los jardines

Un pulmón verde entre las torres y el mar. El camino más lento hasta la playa — y, con diferencia, el más bonito.

El gimnasio equipado del Grand Venetian

El gimnasio

Equipado y con luz natural, para los que no negocian su rutina ni estando de vacaciones.

La cancha de tenis del Grand Venetian

Canchas de tenis

Para el partido de las ocho de la mañana, antes de que el sol empiece a tomar partido.

El salón de juegos del Grand Venetian, con mesa de billar

Salón de juegos

Billar, ping-pong. Las tardes en esta sala son muy divertidas.

El lobby del Grand Venetian

El lobby

Espacios amplios y frescos para recibir, esperar o simplemente respirar un instante antes de subir.

Acceso principal y caseta de vigilancia del Grand Venetian

Acceso controlado

Caseta y vigilancia las veinticuatro horas. Aquí sólo entra quien viene a verte.

La bahía

Puerto Vallarta empieza en tu puerta.

La playa al pie de la torre. La marina y sus restaurantes a un lado; el Malecón y la Zona Romántica al otro. Y muy cerca el aeropuerto internacional —con vuelos directos desde Estados Unidos y Canadá. Calles empedradas, galerías, cenas a la luz de una vela, y música que se escapa de los bares hasta llegar al agua.

  • PlayaAl pie de la torre
  • La Isla & GaleríasCompras y cine, a unos pasos
  • Marina VallartaRestaurantes, yates y golf
  • Malecón y Zona RománticaEl corazón antiguo de Vallarta
  • Aeropuerto (PVR)Conexión directa con EE. UU. y Canadá
Ver en el mapa →
Las albercas y la playa del Grand Venetian, con la sierra al fondo
La bahía desde la terraza
La Bahía de Banderas y la costa de Puerto Vallarta, desde las alturas
La Bahía de Banderas

Más allá de la casa

La bahía también te recibe.

Puerto Vallarta es una de las maravillas del mundo, donde la naturaleza todavía monta su propio espectáculo. Y tú, por fin, con tiempo para verlo.

Atardecer sobre la Bahía de Banderas: el muelle de Los Muertos encendido en oro

Cuando el sol toca el agua, el muelle de Los Muertos se enciende en oro y la bahía entera contiene el aliento.

La cola de una ballena jorobada emergiendo en la Bahía de Banderas

De diciembre a marzo

Los gigantes regresan.

Las ballenas jorobadas cruzan medio océano para dar a luz en estas aguas tibias. Desde tu terraza —o a bordo de una salida privada organizada— verás toneladas de vida asomar sobre la bahía.

Hay espectáculos que no se agendan: sólo hay que estar en el lugar correcto, en el momento correcto, con los ojos bien abiertos.

La naturaleza no avisa. Aquí sólo tienes que estar.

Un pelícano planeando a ras del agua sobre la Bahía de Banderas

A ras del agua

El vuelo que te acompaña.

Los pelícanos rozan la cresta de las olas en formación perfecta, como si escoltaran al atardecer. Así es esta bahía: un santuario gobernado por la naturaleza, donde el único lujo que necesitas es detenerte a mirar.

Nada que hacer. Solo observar.

Insignia de las Llaves de Oro de Les Clefs d'Or en la solapa de un conserje

Quiénes te reciben

Cada puerta, abierta para ti.

High End Puerto Vallarta es una casa de hospitalidad: bienes raíces de lujo y conserjería, con un equipo de Llaves de Oro de excelencia en México admitidos en Les Clefs d'Or —la sociedad de conserjes más prestigiosa del mundo, cuyo lema dice todo lo que hay que decir: «en el servicio, a través de la amistad».

Conocemos esta costa de memoria. Y cuidamos tu estancia —y tu confianza— como si fueran nuestras. Porque de eso, exactamente, se trata todo esto.

Bienvenida hotelizada

Llegas y la casa ya te esperaba: decoración de temporada, flores frescas del día, una tarjeta con tu nombre escrita a mano sobre la mesa.

Amenidades personalizadas

Kit de spa, montaje romántico con vino y chocolates, sorpresas de cumpleaños y aniversario. Dinos qué celebran; del resto nos encargamos nosotros.

Conserjería de destino

Chef privado, masaje en la terraza, pesca al amanecer, ballenas en invierno, la mesa imposible de un sábado. Una conversación, y ya está resuelto.

Cinco estrellas, ganadas

5.0 en Google, con reseñas verificadas de nuestros huéspedes a los que hemos servido con todo el placer del mundo.

5.0 en Google

Reseñas verificadas de huéspedes

Ver todas las reseñas en Google →

La invitación

De todas las puertas del Grand Venetian,
esta es la tuya.

Elige tu estilo

1 recámara

Para dos

Ideal para lunas de miel y escapadas románticas

Una recámara preparada para ustedes dos, con el mar de frente y la terraza como único plan del día.

Hasta 2 huéspedes

Tarifas preferenciales

2 recámaras

Para cuatro

Ideal para amigos y dos parejas

Las conversaciones de siempre, ahora con el Pacífico de fondo y sin que nadie tenga que irse temprano. Espacio de sobra, sin renunciar a la intimidad de cada pareja.

Hasta 4 huéspedes

Tarifas preferenciales

3 recámaras · La casa entera

Para los tuyos

Ideal para familias, grupos y celebraciones

La residencia completa, de punta a punta. Tres recámaras, tres baños y la bahía ahí enfrente. Con la conserjería Les Clefs d'Or atenta a cada detalle — y la casa lista antes de que abran la puerta.

Hasta 6 huéspedes

Tarifas preferenciales

Respuesta rápidaSin compromisoNuestra confianza

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